La pelota a casa, ¿ellos cuándo?: El Mundial y la crisis de desapariciones en México

La pelota a casa, ¿ellos cuándo?: El Mundial y la crisis de desapariciones en México

Fotos Fernanda Zamora. Escrito por Mónica Ros Lázaro

10 min read

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Mientras México saca a lucir sus colores como uno de los anfitriones del Mundial de Fútbol de 2026, una realidad paralela y dolorosa atraviesa el tejido social del país. En un país donde el eslogan oficial reza "La pelota vuelve a casa", las conocidas como madres buscadoras han lanzado un grito que resuena con fuerza en las calles: "La pelota a casa, ¿ellos cuándo?". Este artículo analiza la magnitud de la crisis de desapariciones en México y la relevancia de este momento histórico para visibilizar una tragedia que no debe esconderse detrás de celebraciones deportivas.

La desaparición de personas en México ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una crisis generalizada que afecta a todo el territorio nacional. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), las cifras actuales son devastadoras: más de 128,000 personas desaparecidas y no localizadas, sumadas a aproximadamente 70,000 cuerpos bajo custodia del Estado que aún esperan ser identificados.

Esta problemática tiene raíces profundas, pero se ha ido agravando estos últimos años. Aunque se registran casos desde la "Guerra Sucia" en las décadas de 1970 y 1980, donde la desaparición forzada se utilizó como estrategia de represión política, la mayor concentración de casos ha ocurrido desde 2006, coincidiendo con el inicio de la llamada "guerra contra el narcotráfico". En la actualidad, el fenómeno se ha generalizado y suma víctimas indiscriminadamente: afecta a hombres jóvenes reclutados por el crimen organizado, mujeres y niñas víctimas de violencia de género y trata, migrantes en tránsito y defensores de derechos humanos.

El dolor como motor de lucha colectiva

Ante la insuficiente respuesta estatal, han sido las familias, encabezadas primordialmente por mujeres, quienes han asumido la tarea de investigación y búsqueda de manera intensiva. Estas mujeres, conocidas como "madres buscadoras", han transformado su dolor en una herramienta de resistencia política y han dado fuerza a una lucha poderosa y constante para recuperar a sus seres queridos. Un ejemplo emblemático es el de María Herrera Magdaleno, quien busca a cuatro de sus hijos desaparecidos entre 2008 y 2010 y ha impulsado una red que agrupa a 190 colectivos en todo el país.

El impacto de buscar a un ser querido es total: como señala la especialista Meyatzin Velasco, cuando una mujer de 30 o 40 años debe dedicar el 100% de su tiempo a la búsqueda, la sociedad pierde su potencial laboral y personal, agravando la precariedad económica de estos núcleos familiares, habitualmente compuestos de madres solteras y familias de bajos recursos económicos. Además, dichas familias enfrentan riesgos constantes de vigilancia, amenazas y asesinatos por parte de grupos criminales que operan, en muchos casos, en connivencia con autoridades locales.

Recientemente, la coyuntura del Mundial ha ofrecido una ventana de visibilidad internacional que las familias no están dispuestas a desaprovechar. Mientras el gobierno busca proyectar una imagen de modernidad y seguridad, los colectivos exigen que el Estado reconozca que México enfrenta una emergencia que debería ser priorizada y atajada. La protesta no es contra el deporte, sino contra la indolencia; es un reclamo para que la atención institucional prestada al torneo sea equivalente al esfuerzo dedicado a localizar a los ausentes.

La impunidad es el principal obstáculo para que se haga justicia. Según informes recientes, el índice de impunidad penal en delitos de desaparición forzada alcanza un alarmante 99.5% (CIDH, 2026). Las familias denuncian una experiencia burocratizada y revictimizante, donde muchas veces se les dice que sus hijos "se fueron con el novio" o "andaban en malos pasos", retrasando las horas críticas de búsqueda inmediata e invalidando el dolor por la pérdida. Lamentablemente, las instituciones buscan muchas veces desresponsabilizarse al cambiar el foco de las desapariciones para culpar a la víctima en vez de hacer frente a la cruda realidad que sacude al país. 


Conclusión: La verdadera victoria

El Mundial de Fútbol pasará, pero la herida de las desapariciones permanecerá abierta hasta que el Estado mexicano asuma la búsqueda como una prioridad nacional real y no sólo discursiva. La construcción de la paz en México depende de la capacidad institucional de garantizar la verdad, la justicia y la no repetición. Solidarizarse con las familias que buscan es un acto de humanidad necesario para que, algún día, el regreso a casa no sea solo para un balón, sino para los miles de hijos, hermanos y padres que faltan.


Referencias

Informe Desapariciones México. (2026). In CIDH. OAS. Retrieved June 24, 2026, from https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/2026/informe_desapariciones_mx_spa.pdf

Torres, M. (2026, June 22). Dan la vida para encontrar a sus hijos desaparecidos: estas son las madres buscadoras de México. CNN. https://cnnespanol.cnn.com/2026/06/22/mexico/desapariciones-mujeres-buscadoras-quienes-son-lucha-orix 

OHCHR. (n.d.). Desaparición de personas en México: el dolor como motor de lucha colectiva. https://www.ohchr.org/es/stories/2024/08/mexicos-disappeared-pain-serves-engine-collective-struggle 



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